ya-llegamos-a-la-india

Sueños se acumulan como nubes
son desgano en el descanso interrumpido
relámpagos en la tormenta de la siesta
purga hipnótica del fuego enardecido
la blandura del muchacho atormentado
ya es ajena al despertar, es casi olvido
Quizás reencarnó entre la barba
crecida como flora en el diluvio
o escarbó bajo los ojos húmedos
un torito temeroso del relámpago
Y cuando el párpado se abre y amanece
Con la luz casi extinta de la tarde
las venas cargadas de la tierra
los vasos de la fusca que se hinchan
se entrelazan conspirando con las nubes
acechando con filosa transparencia
Hacia todo lo que teme a la tormenta
Y no crece con las gotas y se pudre

Debate

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