yosolo

Quizás fueron las cervezas, la marihuana,
o esa complicidad casi de infancia.
Si el tiempo respetara su densidad,
un siglo podría haber pasado afuera,
indiferente al instante
que tejíamos adentro.
Y mas adentro,
sobre tus ojos,
un precipicio donde todo eco
es música
y todo silencio,
es vértigo.
Hasta que por encima de tu rostro esquivo
vi en la vieja calma de la luna
la estela de un presentimiento,
una verdad, en su momento, inconfesable,
fuimos atardecer en carne viva,
el mismo que moría en la ventana
y que apenas nos recuerda.
Pinturas borroneadas y perplejas
ante un sueño tan lucido,
como incomprensible.

Debate

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