yo-en-el-bosque

entregado al atardecer
pedaleando a ninguna parte
presintiendo al porvenir chispeante
cual semillas desprendiéndose del aire
en la espesa soledad de larga duda
mis ideas son materia de la espuma
mi memoria es el fantasma de los otros
su fantasma que da forma a la cordura
algunos se conservan ya sin rostro
derrumbados disueltos en reflejos
olvidados por mi mente liberada
como toda esa cordura innecesaria
de todas las semillas en mi pecho
hay una que germina con un gesto
elegir va bifurcando aquel helecho
que se va volviendo árbol con el tiempo
recuerdo el dibujo de sus ramas
al destino como salvia de sus venas
imagino que mi yo es aquel tronco
de raíces que susurran mi condena
son raíces que me sueñan por las noches
tragándose mi orgullo en un espasmo
porque no habrá voluntad en aquel viento
que se lleve la ficción del hombre árbol
disolviendo sus teatros en el cielo
en las hojas que vibrando se marchitan
en el mar respirando en sus contornos
reflejando así el contorno de la vida
que respira y se vacía de palabras
y llega al fruto del llanto y la sonrisa
sembrando y cosechando a cada instante
en los poros que se abren como espejos
la dicha de la piel que al reencontrarse
se entrelaza liberando aquel incendio
del amor que al arder dibuja al árbol

Debate

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