Animal colectivo

balbuceos, ruinas de una implosión cerebral
una resaca a la altura de tanto delirio
una roca erosionada girando en la nuca
un humo lechoso invadiendo el líquido ocular
una mujer, siempre una mujer
tan pequeña que se quiebra al recordarla

Tu mirada cargada me recuerda a las nubes de esta mañana
Los pliegues de tu pantalón me recuerdan a todos los pliegues
tus lunares esconden las constelaciones de mi encierro.
tu cuerpo se ondea ensimismado
tu voluntad se parece bastante a la inercia
Las lágrimas que no son, te hunden en tu pequeña cárcel
¿podremos alguna vez reflejarnos en la burbuja del tiempo sin que estalle?

Hay una sombra dormida esperando agitarse detrás de la puerta
mientras apoyas tu pequeña oreja para oír su susurro
la humedad se está haciendo un festín con tus cartílagos.

Las apariencias terminaran por aniquilarse unas a otras
detrás presiento a un hombre circular
pies y cabeza se confunden
el hueco vació del centro succiona sus nauseas
está escribiendo una y otra vez el mismo sueño
su condena es no saber dónde termina

Vos despertas en ocasiones a ese hombre
empuja mis contornos hasta rebalsar por mi boca
sus ideas son una araña extasiada tejiendo una selva imposible de recordar
por suerte mis dedos olvidados reconstruyen la calma perdida
en su danza te buscan dándole forma a tu propia calma
necesaria para que puedas rescatarme

La genialidad es una llama fugaz que deja la conciencia negra
no hay sueño que pueda reconstruir tanto despilfarro
dejémonos morir de todas formas,
morir en un sueño compartido…
y mañana, en caso de sobrevivir
gritemos en los balcones
atentemos contra este juego perverso
presenciemos el hundimiento de este circo
solo al final descubriremos azorados
ser hijos de la misma confusión.

La otra cara del deseo

que el desapego no corrompa la suavidad de tus labios
que la estrategia no ahogue tu risita espontanea
que el porvenir no se infle estrechando tus días
y el entusiasmo disperso no se lleve tu gracia
que tus sueños no se duerman en metas plausibles
que tus ojos se limpien de toda nostalgia
que las lagrimas no sellen al absurdo en un frasco
que tu memoria no traicione al placer desatado
y me confundan tus manos en otros contornos
que mi olor se parezca al hedor de tus sabanas
y en las mañanas tu dulzura me encuentre dormido
que mil lunas de distancia no disuelvan tu ausencia
que mi recuerdo sin cuerpo no se quede sin alma
y mis ideas del mundo se vuelvan ajenas
para así yo poder seguir siendo un reflejo
sin morir siendo espejo de un sueño ahuecado.
Aprendí que el silencio no tenía tu nombre
sino ecos trayendo el amor entregado

De la memoria

La tierra, la vida en sí, espera paciente quedarse sin nadie y que la memoria no sea mucho mas que la huellas en la forma de los arboles. Caerá en las hojas marchitadas y reencarnará dormida en las semillas, dibujará el astuto andar del zorro y curvara la oreja del marsupial. Se limitará a recordarle a los huevos de araña la forma de la araña y a la araña la forma de su tela. Y los arboles esconderán por siempre en su dibujo los caminos perfectos para encontrarse cara a cara con el sol. La perfección quedará diluida en la…

despertar

saludábamos al dibujo de dios por las mañanas
de todas las estelas de las partículas de polvo
impresas persistentes en las pupilas soñantes
enervaban entre sueños un enredo telepático
que hacia del amor algo bello y frágil
como el suelo vibrante de una araña tejedora
y se volvía tan nuestro y tan de nadie
que despertar del todo podía ser terrible
y el único consuelo era mentirnos
espejarnos, sonreírnos, desquiciarnos en caricias
que prometan en silencio un apego inclaudicable

somos agujeros negros

en la sangre viaja un alma retorcida
que grita su existencia en el contorno
y provoca una danza irrefrenable
que danza desde el fondo de los ojos
escudriniando las miradas transparentes
en mareas que la arrancan del simismo
y se moldean de los sueños el trasfondo
se abren túneles que conectan los abismos
atraidos por ensueños que se espejan
por gravedad que atrae los cuerpos, por un campo
es magnetismo, es el eco del vacío
es la conciencia,concentración en simultaneo
de una galaxia succionada, el pensamiento
que viaja en el tiempo sin espacio
y que viaja en el espacio sin tiempo

Los circulos esfimeros

A veces escucho un silbido, una voz o un pájaro, que interrumpen mi fluir en pleno vuelo y me ponen a lidiar con los estímulos, me arrastra un sinfín de pensamientos y dejo atrás un regocijo solitario, de deambular como un loco por el cuarto, imaginando alrededor todo dormido, o que el tiempo se ha dormido en su remplazo. Pero no hay silencio puro y aun en lo dormido hay movimiento, no hay muerte, solo vida. La muerte, el vació y el silencio pertenecen al confín de cada alma y no son mas que proyección de sus contornos, que justifican…

borrosa calma

umbral de roca y moho
donde rebota un viejo mantra
renacuajos con sus brazos
desmintiendo a las comarcas
paseos que se desdibujan
por nuestros juegos de miradas
nuestros cuerpos que se curvan
que se curvan y se llaman
y la piel que se entremezcla
enredada sobre el agua
y el cansancio trae silencio
y el agotamiento calma
y nos pierde entre la bruma
y nos pierde en cada azaña
son laberintos que se escalan
en fractales y palabras
en la suspensión de un pájaro
y su frenética mirada
en un gusano retorcido
en el zigsag de cada rama
en la secuencia que dibuja
en este tronco la salvia
entre un bosque que te abarca
y un amor que me desarma
ante el alma que susurra
el trasfondo de tu cara

Nota dentro de mi almohada

El día que perdimos al silencio nadie se dio cuenta, la sádica maquinaria es tan gradual que se vuelve invisible. Las voces terminaron por invadir todos los parlantes, estén prendidos o apagados, alimentados por una radio frecuencia sobrecargada que viajaba fácilmente en la atmósfera. Se podía sentir en el aire, hacia vibrar los pelos de la piel. Mas tarde descubrimos que al mismo tiempo,se encargaba de bloquear el sutil espectro de una sensibilidad humana particular, que venia evolucionando exponencialmente generación tras generación. Aquellas voces con su discurso cíclico, su susurro monótono, se asemejaban a un rezo perpetuo que inculcaba permanentemente la fe en consumo y la degradación, sus ramificaciones y superposiciones guardaban una infernal semejanza con el pensamiento, ya no contaban con la sutileza en su discurso, su gran logro era no necesitarla, pues socavaron en los hombres la capacidad de discernir entre ese rezo y el silencio, entre ese rezo y la intima elaboración de una idea. Sin poder imaginar siquiera semejante maquinaria todos fuimos vulnerados por ella, hasta los sueños fueron perturbados por su influencia. Una pequeña rama de hombres entre los que aun recordaban al silencio, se volvieron sus devotos y se alejaron de la civilización ocupando porciones aisladas de tierra, allí tienen unos artefactos que absorben las frecuencias y se sientan en rondas de silencio durante horas. Otra rama se organizo en luchas para reivindicarlo, pero irónicamente fueron silenciados, convertidos y asimilados o tildados de místicos en el mejor de los casos. Todo defensor del silencio paso de ser un ser sensible a un loco y de loco a peligroso y de peligroso a prohibido. Por eso ahora vago por las calles repitiendo todos los versos que recuerdo para tapar su discurso. Hijo, me doy cuenta con las manos temblando que me es imposible explicar el silencio a quien nunca lo ha experimentado, si los pelos de tu piel están erizados aún te queda algo por lo que luchar y puedo jurarte que vale la pena.

Están los viejos

Adormecidos en la memoria colectiva
están los viejos, aislados, detrás, en el pasado
su piel se contrae mientras se alejan
inevitables encogiéndose en el tiempo
se alejan del imán que ya han soltado
se alejan de la gravedad de los lunáticos
que crean por las noches las mareas.
Parecen inmóviles porque el tiempo
ya no tira urgido de sus nervios
pero aun los duerme en abrazo silencioso
en un sueño de un ultimo amor trágico
mientras hunden sus cabezas en la espuma
de una ola cuya cresta estuvo viva.
Hipnotizados los viejos por el fuego
que quema al árbol de su memoria desojada
iluminando entre el humo aquellos frutos
cual impresiones imborrables de miradas
que sonreían sin preguntas al destino
ven mas acá una esencia solitaria
y que hambrientos de ilusión nacen los hombres
y hambrientos se devoran en la almohada
en un vaivén entre la ilusión de la carencia
y la ilusión de esa carencia a ser saciada
que es infinita y absurda la existencia
solo vibrar de energía inmensurable
y se preguntan mientras miran la ventana
si hay mas allá que esta tragedia solapada

Alucinaciones del gato pensante

el gato, alejado, al acecho del sinsentido sonoro de la noche, libre de nuestra presencia que estupidiza su existencia salvaje, accede libremente a la inteligencia flotante que propone el infinito y piensa: asi como me amaestraron a mi administrándome el alimento son amaestrados ellos, que alejados de la tierra, perdidos en este laberinto de cemento, se desprenden, acechados por el hambre, uno a uno de su libertad, ese es el motor de este gran mecanismo y yo soy el ultimo eslabón.

Navegando en la Internet

Abro 35 pestañas simultaneas y así canalizo todas las ramificaciones de mi esquizofrenia, como si la pantalla fuera el espejo digital de mi cerebro disperso o es Internet que me esta volviendo esquizofrenico? Horas y horas de la atención dedicadas a unos pixeles luminosos que unen sus destellos para devolverte reflejos reconstruidos de un mundo sesgado. El mail donde el 80% es basura, facebook donde el 80% es basura, youtube donde las gemas están también escondidas entre un montón de basura. El sistema parasitario dejando su mierda en todos los medios de comunicación y cada vez una mierda mas tentadora,…

del tiempo y el deseo

Al final pareciera que el tiempo es un estratagema para nombrar al movimiento y así soportar las pequeñas muertes de cada instante. Y ejercemos a diario la fe en ese truco, que se frustra una y otra vez en el intento de abarcar mas alla del efímero punto lucido del presente. Por suerte guardo el diamante que abre las puertas a la música de ese escurridizo punto, lo puedo sentir manifestándose, expandidendose en las cuerdas fundamentales, vibrando con el tacto, con la luz, puedo sentir la música que agita el aire viajando hasta los huesecillos de los oídos para dibujar…