mas allá de tu presencia

las pequeñas sonrisas de tu asombro
que resuenan mas allá de tu presencia
son destellos que dispersos en la noche
le dan filo al contorno de tu ausencia

y el calor de tus manos me dibuja
cuando dejo mi cuerpo en el vacío
como dibuja la lluvia aquellos techos
derrumbados mas allá de mi camino

y mi almohada no es lo mismo sin tus pelos
y mi sueño no es el mismo sin tu almohada
sin el dialogo invisible de tus besos
es mas agrio el sinsentido en las mañanas

una cueva trae los ecos de mi nombre
y mi infancia desde lejos le responde
preguntándole si él es el que amarra
la incansable ilusión de cada alma

de tu llanto queda su olor inexplicable
de tu suspiro un dolor que se hace sangre
y del abismo que se abrió cuando callaste
la insoportable sensación de que ya es tarde

¿Por qué el abismo?

será que la cercanía de tu piel
fermenta la ilusión del inconsciente
que fluye por mis ríos subcutáneos

y el fluir encadenado de tus muecas
inculcan una sed intermitente
invitándome a beber del desencanto

será que la humedad en tu cuerpo ebrio
con su danza involuntaria me desdobla
animando mi deseo invertebrado

y atardecidos tus ojos se desvelan
hasta ver que mi entrega se dispersa
derrumbándose sin fuerza en tu regazo

será que es la dureza de tu rostro
la que quiebra el fluir con el presente
en un alud que a destiempo se desata
llevando nuestro ardor hasta tu vientre

y mi abrazo no es en ti más que un candado
de tu cuerpo y sus contornos encastrados
te edifican sobre un dique alimentando
todo un lago de nostalgia entre tus brazos

será tu boca una válvula de escape
por la que fluye la sangre de tus besos
tiñendo en su labor la transparencia
de tu animo encerrado en un espejo

de tu hondo deseo de ser otra
es la curva del orgasmo hasta tu boca
y de mi amor, es el gato agazapado
que se duerme en el misterio de tus parpados

Receta para curar tu urbanismo

desangrarse de vicios a la sombra de un árbol
y dejar que la tierra moldee tus pasos
flotar en el río esperando el crepúsculo
enlazado al silencio del sutil resplandor

llevar en la espalda: la casa, el abrigo
y la leña en los brazos como único plan
del porvenir escaso que surca los días
y arraiga al pasado a un viejo huracán

separar ramas pequeñas para cocinar el guiso
de troncos robustos que den el calor
y al herir la negrura con chispas y llamas
ahogarse abismado en su efímero ardor

al extinguirse la magia prolongar el hechizo
arrojándose al pasto sintiendo su olor
y dejar que los astros te arrastren al sueño
sin luz que corrompa los ciclos del sol

Aquella pregunta

se marchita lo verde, la piel, la memoria
se enreda el sol, el fuego, las ansias
se diluye el olor, el calor, el misterio
se desangra tu ausencia en filosa nostalgia

se ahoga la vida dormida en las piedras
se retuerce la historia en el tronco del árbol
se gritan de odio las sordas conciencias
se cubren de muros, de musgo, de espanto

se expande el espacio entre astros inmensos
se tensa la cuerda fundante del tiempo
crece la hambrienta obsesión del vacío
y se lleva consigo a este mar de reflejos

se curva así el cuerpo buscando respuesta
a aquella pregunta que brota del pecho
que asoma a orillas del lago olvidado
y se hunde en el barro infranqueable del sueño

No hay mal que en el bien devenga

Niño ahogado, un pozo intapable.
No hay mal que en el bien devenga.
Al que madruga, un dios le inculcan.
Mas sabe el diablo por cristiano que por diablo.
El que mucho aprieta, poco abarca.
Mejor un solo pájaro volando que cien enjaulados.
Matar dos pájaros de un tiro, es doble asesinato.
Al caballo libre jamás le veras los dientes.
Billetera mata libertad.
Nadie sabe lo que tiene hasta que se pierde.
Mal de muchos, lucro de pocos.
No hagas hoy, lo que no quieras hacer mañana.
En boca cerrada, se ahogan las moscas.
Muerto el perro, no se acaba tu rabia.
Es mas fácil sacar la paja de un ojo ajeno.
A buen entendedor, solo miradas.
Quien avisa y traiciona, es un perverso.
Corazón que siente, ojos que ven.
El ojo del amo humilla al esclavo.
A palabras sordas, mejor silencio.
El beneficio de la duda es la llave de la incertidumbre.
El que se llena con carne, ve una vaca y la ignora.
Cría cuervos y te comerán tus ojos de cuervo.
Si la mona se viste de seda, mona presa.
Lo desconozco como a la palma de mi mano.
Si el trabajo es salud, la salud es negocio.

Diario de Viaje

En un momento de la tarde, las abejas trepan entre las florecillas para ahorrarse levantar vuelo hasta ser ahuyentadas por dos perros de ojos tristes que se lanzan amistosamente los colmillos al cuello. A lo lejos unos niños hacen piruetas excitados dando vuelta el mundo entre sus piernas y solo tengo que girarme un poco para que aparezcan ante mí un hombre y una mujer, envolviéndose mutuamente en un ferviente intento de autotrasendencia. Y como por un golpe del viento, se disipan entonces en mi, todas las perturbaciones de mi espíritu. La neurosis del choque entre las placas tectónicas pasado…

Gritando entre los sordos

si pudiera consolarme una mirada
pero ¿quien encarna frente a si algo más que sus fantasmas?
algo que se parezca a mi quizás con suerte
o a un niño cuya infancia se ha truncado

y cada vez el abismo más hundido
y tu sueño un delirio y mi sueño un hallazgo
y la dulce empatía, una lagrima seca
una danza que espera, un silencio que miente

que lejos está de la tenue sonrisa
el ardor azul que resguarda el cuerpo
que en su latir antiguo en su caverna
da luz y sombra entre los sueños

donde está la cura ardiente de aquel fuego
cuando la última ilusión se a develado
y sangra sobre el cuarto sordo
y grita su verdad a un frasco

¿acaso hay voluntad consciente
en abandonarse al filo desalmado?
¿acaso podría elegir no respirar
sin confundir el fin con el ocaso?

y soy palabras que vagaran en círculos
hasta hallar un lector que este mutando
que no sospeche el desdén con que me arruino
en el tiempo en que amar me ha desangrado

El bosque onírico

Tu mirada
es tu sueño hirviendo
tu psicosis dormida
tu manotazo de ahogada

el filo de tu tristeza
corta la vida en dos
y las dos partes se despedazan

y en la agonía ocular de tu deseo
presiento el futuro irrealizable
como un árbol arraigado en el vacío

un árbol que nace de un silencio
y se disuelve como un néctar encerrado
en un confuso error de las estrellas

un árbol huérfano y etéreo
que conoció su potencial tan solo en sueños

y atrás de aquel sueño, el bosque
plagado con mil árboles inmensos
ramificados en el ardor de lo imposible

Oda al Hombre

Hombre, salvaje y extraño entre los hombres, que has conocido la honda soledad del abandono ¿porque aún no despliegas tus alas? ¿te cuidas acaso de no manchar con tu bilis negra la suspicacia de los necios? ¿Esperas paciente el anonimato en la neblina olvidadiza de la noche? ¿Acaso guardas recelo de tu imagen proyectada? ¿Temes que durante el perturbado insomnio de las víctimas se tiña tu estela de oscuro prestigio? Si ya haz rosado el putrefacto contorno de tu ánimo, te has vaciado de sangre y semen, si ya has encontrado frente al espejo, en la concavidad sobre tu pómulo exhausto el mismo abismo que te alejó de tu ser amado ¿porque aún no te entregas al regocijo del abandono? ¿Esperas acaso que la ebriedad de los sueños le devuelvan el amor al ardor del mediodía? ¿Acaso para recibirlo puedes salir inmune de los laberintos nacidos en el frío regazo de tu infancia? ¿O es que crees aún que la sordidez de este mundo no ha conquistado la luz de tu última idea? Quizás lo que te detiene es el temblor de tu cuerpo presintiendo frente al último velo la desgarradora succión del vacío ¿qué esperas para abrir tus alas y que tu intima pirámide endiosada arda sobre la superficie fértil? quizás logres perturbar por un instante la calma de los necios. La luz no se refleja sobre gritos mudos, el universo no hará eco de tu silencio, las estrellas jamás conocerán los hilos de tus constelaciones.

Resabios de Oriente

Fui uno a uno frente a una vaca salvaje
y entendí en ese entonces porque en India son sagradas
fue una irrupción en los bosques de arrayanes
mientras iba distraído junto al río en tarde calma

las recordé en Pushkar detenidas frente al trafico
inmutables en sus esferas sin tiempo
las golpeaban, las empujaban con sus Rickshards
pero jamas las comían a pesar de estar hambrientos

en el laberinto de Udaipur me tope con un rebaño
y se doblo el silencio de esa extraña madrugada
me observaron como los ojos del mundo
me siguieron cual estela de un fantasma

la frontera del idioma me dejaba gusto a nada
y enloquecía sin hermano que soporte mis palabras
mi pensamiento vagaba replicando los sonidos
que en el día entre murmullos misteriosos descifraba

a veces en los cuartos de una noche, me encontraba
asimilando abrumado tanto caos desde la cama
hasta que mi ego se salia por fuera de mi frente
y como a un sueño irrecordable cual ganado me miraba

escapando de un terrible sueño absurdo

escapando de un terrible sueño absurdo
me aferro a la luz devastadora
a la mañana edificándose en la lógica
de la causalidad,el progreso y la estrategia
por suerte entre mates somnolientos
llega el crudo sol del mediodía
derritiendo mis planes mas ajenos
y me puedo distender hacia la tarde
absorto en el encanto de los versos
escritos para sobrellevar al tiempo
y prepararme para despedir al día
en su cruel belleza agonizante
de luz violácea, de sus ojos melancólicos
desdibujándose lentamente entre los arboles
que antes y después del viento gritan:
¡somos la vida inmutable!
tú, fugaz conciencia
no eres mas que eco de mi canto
resonando en tu espesa confusión

Lecho estrecho

lecho estrecho, sincero deseo, reto incierto, dedos diestros, pelos nuevos, beso estéreo, senos perfectos, cuerpo entero, sexo intenso, besos frescos, sexo lento, cuerpo inmerso,centro sereno, destellos de cielo. Silencio, viento, tiempo muerto, sueño espeso, mimos tercos, desenredo, cuerpo tenso, peros, cuentos, menosprecio, celos necios, miedo ciego, cerco eterno, hueco en pecho, desapego.